Cómo denunciar residencia de ancianos por negligencia o maltrato

Denunciar residencia ancianos

Qué puedes hacer y cómo reclamar

¿Sospechas de negligencias en una residencia de mayores?

Si estás pensando en denunciar una residencia de ancianos por falta de atención, esto te interesa. En los últimos tiempos algo está pasando en las residencias de mayores, cada vez son más las familias que acuden a nuestro despacho con la misma preocupación, relatando situaciones que, lejos de ser hechos aislados o inevitables, se repiten con una frecuencia que resulta alarmante. Casos como estos son habituales:

“Mi madre ha aparecido con hematomas o golpes sin que nadie sepa explicarnos cómo se los ha hecho”.

“Nos lo hemos encontrado con los pañales sin cambiar durante horas”.

“Se ha caído y la familia no fue informada hasta días después”.

“Tras una caída o un empeoramiento evidente, nadie gestionó una valoración médica ni nos avisó de inmediato”.

Este tipo de situaciones generan angustia, desconfianza y una profunda sensación de indefensión en los familiares, que muchas veces no saben si están ante consecuencias inevitables de la edad o ante una falta de atención que debería haberse evitado.

Ante escenarios como estos, muchas familias se preguntan: ¿Esto es normal? ¿Podemos hacer algo? La respuesta es clara: sí, puedes reclamar. Y debes informarte a tiempo.

El objetivo de este artículo es explicar, de forma clara y accesible, qué se puede hacer cuando sospechamos que nuestros mayores no están siendo bien atendidos en una residencia y si es posible reclamar o exigir responsabilidades.

Qué obligaciones tiene una residencia de mayores

Una residencia no solo presta un servicio de alojamiento o manutención. Desde el punto de vista legal, asume un deber activo de cuidado y vigilancia que debe adaptarse a la situación concreta de cada residente, teniendo en cuenta su grado de autonomía, su estado de salud y sus necesidades físicas o cognitivas.

Entre estas obligaciones se encuentran, entre otras, la supervisión adecuada de personas con riesgo de caídas o desorientación, la correcta administración de la medicación y de los cuidados básicos diarios, la vigilancia del estado general de salud, la alimentación y la hidratación, así como la obligación de informar a la familia de cualquier incidente relevante o empeoramiento clínico.

Cuando estas obligaciones no se cumplen y como consecuencia se produce un daño, ya sea físico o moral, puede existir responsabilidad legal por parte de la residencia, con independencia de que se trate de un centro público o privado.

¿Cuándo se considera maltrato en una residencia de ancianos?

Se considera maltrato cuando la residencia vulnera la dignidad, la integridad o los derechos básicos de la persona mayor, ya sea por acción u omisión.

Puede existir maltrato físico si hay golpes, lesiones injustificadas, sujeciones indebidas o caídas repetidas sin medidas de prevención. También puede haber maltrato psicológico mediante trato despectivo, humillaciones o aislamiento injustificado.

Además, el maltrato puede producirse por negligencia cuando no se garantizan cuidados básicos: falta de higiene, escaras evitables, deshidratación, medicación mal administrada o ausencia de supervisión adecuada.

No es necesario que exista intención de dañar. Basta con que la residencia no haya actuado con la diligencia exigible y que esa falta de atención haya causado un perjuicio.

Ante cualquier sospecha, es recomendable documentar lo ocurrido y valorar la posibilidad de denunciar la residencia de ancianos por maltrato o negligencia.

La importancia de documentar lo ocurrido y conservar las pruebas

Ante una sospecha de negligencia en una residencia de mayores, el primer paso es documentar adecuadamente lo ocurrido. No basta con la preocupación o la intuición de la familia; para poder valorar una posible reclamación es imprescindible contar con pruebas.

Resulta fundamental dejar constancia del estado en que se encuentra el familiar residente, anotando fechas, lesiones visibles, cambios físicos llamativos o empeoramientos evidentes. Siempre que sea posible, conviene realizar fotografías de golpes, heridas, escaras, hinchazón u otras alteraciones apreciables.

Asimismo, se debe solicitar por escrito (con acuse de recibo) ) la historia clínica completa, partes de incidencias, registros de enfermería, hojas de administración de medicación, informes médicos y partes de caídas.

También deben conservarse las comunicaciones mantenidas con el centro, como correos electrónicos, escritos o mensajes en los que se solicite información o se pidan explicaciones sobre lo ocurrido.

Por último es recomendable identificar a otros familiares, visitantes o incluso trabajadores que puedan corroborar los hechos.

Asesoramiento jurídico especializado y valoración del caso

Una vez reunida la documentación básica, el siguiente paso es acudir a un profesional especializado para recibir asesoramiento jurídico.

Si el profesional aprecia que la reclamación puede ser viable, suele ser necesario solicitar un informe médico externo que valore el estado del mayor y permita relacionar las lesiones o el deterioro sufrido con una falta de atención adecuada en la residencia. Este informe resulta clave para fundamentar cualquier reclamación posterior.

Vías legales para reclamar una negligencia en una residencia

Una vez documentados los hechos, y en función del tipo de residencia (pública o privada); de la gravedad de lo ocurrido y de las consecuencias sufridas por la persona mayor, existen distintas vías de actuación.

Denunciar una residencia de ancianos puede hacerse por vía administrativa, civil o penal; puede presentarse una reclamación administrativa ante los servicios de inspección correspondientes, con el fin de que se investigue el funcionamiento del centro y, en su caso, se impongan sanciones. Esta vía no obtiene indemnización económica para la víctima, pero puede ser útil como complemento de otras acciones y para prevenir que otros residentes sufran la misma negligencia.

También es posible interponer una reclamación civil solicitando una indemnización por los daños y perjuicios sufridos, tanto físicos como morales. En el caso de residencias de titularidad pública, la vía adecuada suele ser la reclamación de responsabilidad patrimonial frente a la Administración.

La vía penal queda reservada para los supuestos más graves, cuando los hechos pueden ser constitutivos de delitos tipo homicidio imprudente; lesiones por imprudencia grave, abandono de personas vulnerable o trato degradante con vulneración de derechos fundamentales

Cada situación debe analizarse de forma individualizada, ya que no todas las reclamaciones siguen el mismo camino ni requieren la misma estrategia.

El tiempo importa (y mucho)

Uno de los errores más habituales es esperar demasiado antes de informarse o actuar. Existen plazos legales para reclamar y, si se superan, se pierde el derecho a hacerlo, aunque el daño haya sido real y esté acreditado. Estos plazos varían en función del tipo de responsabilidad que se pretenda exigir, pero como norma general el plazo para denunciar una residencia de ancianos suele ser de un año, desde que ocurrieron los hechos o desde que se tuvo conocimiento efectivo del daño para interponer la reclamación.

Por este motivo, incluso cuando todavía no se tiene claro si se va a iniciar una reclamación, resulta muy recomendable informarse a tiempo y valorar las opciones disponibles antes de que sea demasiado tarde.

Reclamar es proteger a quienes no siempre pueden hacerlo

Si algo te preocupa en la residencia de tus seres queridos, no lo normalices sin más. Informarse y pedir asesoramiento a tiempo puede marcar una diferencia decisiva.

Recuerda que los plazos legales son estrictos. Cada día que pasa es una oportunidad menos de defender tus derechos.

No dejes que el miedo o la desinformación te paralicen. Contacta hoy mismo con nuestro equipo de MÁS MAYOR LEGAL y descubre qué opciones tienes.

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Tabla comparativa: ¿qué vía elegir para reclamar a una residencia?

Vía de reclamación

Objetivo principal

Plazo habitual

Resultado

Administrativa (Inspección)

Sancionar a la residencia

1 año

Multas y medidas correctoras

Civil (Indemnización)

Obtener compensación económica

1 año

Indemnización por daños

Patrimonial (residencias públicas)

Indemnización por mal servicio público

1 año

Indemnización económica

Penal (casos graves)

Responsabilidad penal + indemnización

5-10 años

Condena penal e indemnización

En España, para calcular indemnizaciones por lesiones se suele aplicar el baremo de accidentes de tráfico (Ley 35/2015) de forma analógica, aunque cada caso se valora individualmente

Preguntas frecuentes: dudas comunes al reclamar a una residencia de mayores

¿Puedo reclamar aunque mi familiar haya firmado un contrato con la residencia?

Sí. El contrato no exime a la residencia de su deber de cuidado. Las cláusulas que limiten su responsabilidad ante negligencias graves suelen ser nulas de pleno derecho por abusivas.

¿Y si la residencia dice que fue “un accidente inevitable”?

Muchas residencias intentan justificar caídas o lesiones como “accidentes propios de la edad”. Sin embargo, si no adoptaron las medidas de prevención exigibles (supervisión, barandillas, alarmas), existe responsabilidad.

¿Necesito demostrar que hubo mala intención?

No. Basta con acreditar que la residencia no actuó con la diligencia debida y que esa omisión causó el daño. No es necesario probar mala fe o intención de dañar.

¿Puedo reclamar si mi familiar ya ha fallecido?

Sí. Los herederos pueden ejercitar la acción de responsabilidad civil en nombre del fallecido y reclamar indemnización por daños morales propios.

¿Cuánto tiempo tarda un proceso judicial?

Depende de la vía:

  • Reclamación extrajudicial: Entre 2 y 6 meses.
  • Juicio civil: Entre 1 y 3 años hasta sentencia firme.
  • Contencioso-administrativo: Entre 1,5 y 4 años.
  • Proceso penal: Variable, entre 2 y 5 años según complejidad.

Si estás pasando por alguna situación parecida, recuerda que en Más Mayor Legal estamos para ayudarte.